La bajada a pie hasta el centro ha sido un momento muy grande y peligroso. Gema, ataviada con unas chanclas, ha tenido la genial idea de meter ambos pies (con chanclas incluidas) en una acequia para refrescarse. El camino de bajada era de arenilla fina y piedrecillas.¡Era Gemita de la Calzada! Adiós al equilibrio. No puedooooorlll, Cuidadooooorl. Un resbalón cada 3 nanosegundos. Y como punto de apoyo, un servidor. Todavía tengo las marcas en el brazo y la mano. Ni pariendo creo que nadie puede apretar tan fuerte. Y así, entre resbalones y risas, hemos llegado al centro.
Tapeo y cañas habitual y vuelta a la Alhambra a ver los Palacios Nazaríes, nuestra visita nocturna. Ha sido genial conocerla de noche. Y los palacios, de los más bellos que hemos conocido. No me extraña que el mundo árabe diga que su mejor construcción de la historia no se encuentra en suelo árabe. Seguramente, que no la hayan escogido como una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo sea una injusticia, aunque habrá que conocerlas todas in vivo para estar seguro de esta afirmación. Cansados después de tanto caminar y con mucho Sol, al hotel a reponer fuerzas.
Mañana, nuevo cambio de destino. Nos vamos a conocer el cabo de Gata. Nos han hablado de unas playas semivírgenes que habrá que explorar. ¿Quién se apunta?
Besos alhambrados. S y G.
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