martes, 21 de agosto de 2012

Esplegares2012: vuelta a casa (18 de agosto de 2012)

El día de vuelta es un día de morriña. Y de las gordas. No es sólo porque toca volver a casa. Para muchos es abandonar por un tiempo un lugar lleno de recuerdos. Es decir adiós a los amigos. Es decir adiós a la familia. Es tener que esperar otro año para poder disfrutar de las fiestas del pueblo. Quizá adiós sea una palabra demasiado dura para usar. Mejor soltar un... hasta luego.

Nos despertamos tarde. Son las 14:15 en mi reloj y soy el último en saludar al nuevo día. La fiesta de ayer no daba la opción de dormir menos de 5 horas. Y menos después de una visita virtual a la fábrica de Mon Chéri. Mi matutina visita al sr. Roca viene precedida de un joé qué caló. La ola de calor que nos visitó la semana pasada debe haber olvidado algo en España porque ha vuelto. Entonces recuerdo aquello que dije el martes por la noche: para el sábado nos apretamos un cocido, ¿vale? Pues dicho y hecho. La mesa ya está preparada con mi petición esperándome ahí delante. Por un momento me parece vislumbrar unos fídeos carcajeándose de mí. Un consejo: jamás se os ocurra comer un cocido a 38ºC. Entra de fáaaaaacil...... Eso sí, después de los 500 millones de litros de bebidas gasificadas que he ingerido esta última semana, los garbanzos tienen prohibido aterrizar en el aeropuerto de mi plato.

Con la barriga más llena que el neceser de Mc Gyver, preparamos las maletas y cargamos el coche. Javi, que se viene de vuelta con nosotros, trae también sus maletas porteadas por su familia que vienen en comité de despedida. Última charla en grupo y arrancamos con una lagrimilla asomando por un ojo. Volvemos a casa.

El viaje de vuelta es tranquilo. Siendo sábado, no hay tráfico en las carreteras. Parada en Òdena para que Javi cambie de coche. Ahí nos encontramos con Sílvia. Ellos a Calafell y nosotros a Badalona.

Una visita para saludar (y de paso cenar) a mis padres y ya estamos en casa. Pero no toca deshacer la maleta. Toca cambiar de maleta. Mañana partimos hacia Suecia. Ari, Sergio y Kiruna nos hacen un hueco en su casa para que disfrutemos de Estocolmo con ellos.

Se acabó el pueblo. Pero no las vacaciones. Os contaré qué se cuece en Suecia...

Besos de ida y vuelta. Souhel.

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